Aldabas náuticas

Las aldabas náuticas, son piezas que pueden ser de metal, hierro, aluminio o bronce, que se colocan o se fijan en las puertas, con la finalidad de que las personas la utilicen para llamar golpeando la puerta con ellas. Para ello se golpea por la parte abatible, que es llamada martillo, sobre la otra que es llamada tas, la cual es la que esta fija en la puerta. La aldaba se sujeta a la puerta mediante una argolla o espigón, que queda cogida a una placa de metal o de hierro, también sujeta a la puerta. También estas albadas pueden ser utilizadas  como decoración.

Tipos de aldabas náuticas

Tirador de acero inoxidable con muelle

Material: acero inoxidable aisi 316. Medidas 21 x 83 mm. Incluye: tornillos

1.      Tirador inox con muelle antivibracion

  1. Tiradores de teca plastimo
  2. Tirador para barco / a ras

4.      Tirador antivibracion de acero inoxidable

Modelos de aldabas náuticas

Los modelos más comunes de las aldabas consistían en martillos suspendidos de las hojas de las puertas en la parte superior, la forma más típica de esta era una argolla que pendía de una cabeza animalistica, humana o quimera. La argolla o el elemento que esta móvil utilizado en cada puerta, golpeaba sobre otro saliente metálico que podía ser la cabeza de un clavo u otra pieza algo más elaborada. Una de las más comunes era la cabeza de león.

En el periodo renacentista, las aldabas experimentaron un destacado desarrollo artístico, multiplicándose sus motivos ornamentales curvos. Es por ello que asirse a una aldaba servía para solicitar expresamente el beneficio de asilo.

Características de las albadas náuticas

  1. Las peculiaridades que singularizan o hacen únicos a estos objetos, son las que tienen forma de “u”, con las puntas hacia arriba. Una creencia que, como ahora pasa con las herraduras, suponía que esta diera protección al hogar y acompañara la suerte a las familias.
  2. El simbolismo más hospitalario es el de la aldaba conforma de mano, esta aldaba es muy frecuente. Se trata de una mano de rasgos finos, con anillo o sin él, que sostiene lánguidamente un fruto, como si fuese a dejarlo caer en la mano que se dispone a llamar a la puerta. La simplificación de esta aldaba convirtió el fruto en una sencilla esfera.
  3. La mano metálica parece por tanto una mano amable, que al menos teóricamente avisa de la actitud acogedora de los moradores de la casa.

 

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